Podría pensarse que en estas elecciones municipales no toca hablar de este tema y tratarlo fuera del período electoral, sin embargo, la importancia y trascendencia de lo que se está negociando a espaldas de la ciudadanía, sí debe de tener respuesta desde todos los ámbitos, ya que afecta a la vida diaria de todas y todos los zaragozanos.

El tratado de libre comercio, es un tema de incipiente actualidad, que nos afectará a todos de muy diversas maneras, y tenemos la obligación, como ciudadanos, como consumidores, como trabajadores, e incluso como personas, de ser conocedores de lo que se está tramando desde las élites políticas europeas y norteamericanas y de qué forma nos afectará a todos.

Los defensores afirman que se duplicarán en muchos sectores las exportaciones a estados unidos, que se crearán muchos puestos de trabajo, y que las ventajas son innumerables para el ciudadano común. Sencillamente estoy hasta las narices de que algo que me queda lejano sea tan defendido por unas élites políticas y económicas y que fundamentalmente sea por mi beneficio, el de mi familia y en el del conjunto de los ciudadanos. Cada vez que se implemente un instrumento globalizador para la economía, los ciudadanos normales vemos como se nos endurece la supervivencia diara. ¿Qué podemos esperar del Tratado de Libre comercio con los Estados Unidos?

Mas de 1200 nuevos fármacos norteamericanos que por su composición nunca serían autorizados en la UE (no conseguirían el marcado CE), disponen del marcado FDA. Es decir, que podrían ser comercializables en nuestro país y estar en nuestras farmacias. Muchos de estos productos farmacéuticos contienen sustancias prohibidas por su toxicidad. Personalmente creo que muchos fármacos autorizados deberían de ser prohibidos por su alto nivel en contra-indicaciones y efectos secundarios, como para introducir 1200 nuevos.

Numerosos agentes sociales, por su parte defienden que el TTIP supone además una amenaza para la seguridad alimentaria, el medio ambiente y la agricultura (con la utilización de pesticidas muchos más potentes y contaminantes), el clima y la energía limpia (introducción masiva del fraking), el control de los datos personales, los servicios públicos (privatización de muchos servicios sanitarios y educativos), derechos laborales, y soberanía de los estados, entre otras cuestiones.

Sin embargo el debate ha empezado a sensibilizar de forma relevante a la opinión pública en toda Europa, hasta el punto que algunos de los puntos más polémicos, continuarán prohibidos, sobre todo en lo referente a determinadas prácticas agrícolas, ganaderas y de producción alimentaria. La fuerte oposición que está teniendo en muchos sectores sociales, está empujando cada vez más el debate social.

La Unión Europea puede y debe de ser un espacio de convivencia y prosperidad al que todos aspiramos, desde el respeto a los pueblos que la componen y a los ciudadanos. Algo que en este caso parece que no se está cumpliendo.

La sensibilizacion social, por parte de un ayuntamiento como el de Zaragoza, en contra de este tratado, sería determinante para que el debate social se estableciera entre la ciudadanía. Por tanto, creemos que la acción municipal puede en este sentido ser determinante en la evolución de la opinión pública de base, restando poder a la opinión generada desde los grandes medios de comunicación.

Estado Aragonés, por tanto, defenderá una posición contraria a la adopción del TTIP por varios motivos: Primero por la falta de información y oscurantismo con que se está llevando todo este asunto, dado el calado trascendental que este tratado supone, lo cual implica forzosamente una gran señal de alarma entre la ciudadanía. Segundo, porque los beneficios empresariales, nunca pueden anteponerse al perjuicio en la calidad de vida que estos implicarían en muchos sectores a la vida diaria de la ciudadanía. Beneficios que presumiblemente serían para las muy grandes empresas capaces de aprovecharse de este tratado.

Los aragoneses una vez más sufrimos el puño de hierro de Madrid que hace y deshace a su libre antojo, suscribiendo unos acuerdos a nivel europeo que solo beneficiarán a la alta casta económica y política española. Aragón debe luchar por conservar una vez mas su libertad, o más bien, lo que nos queda de ellas.